Mostrando entradas con la etiqueta Actualizamos a Descartes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Actualizamos a Descartes. Mostrar todas las entradas

miércoles, 4 de abril de 2012

Descartes y la religión

DESCARTES Y LA RELIGIÓN

En esta última actualización os hablaremos de la relación que une a Descartes con la religión.

Es preciso situarse en el contexto histórico de su vida para entender dicha relación ; Descartes nace en una Francia absolutamente religiosa, mística y muy católica. Nace cuando la Iglesia Católica está en su pleno apogeo de poder, en una época en que están sometidos aquellos que la contradigan a la hoguera de la Inquisición.
Educado por Jesuitas en el escolasticismo, Descartes fue enseñado a creer que Dios revelaba igualmente las verdades místicas de los católicos y la verdad de la ciencia. Demostró la existencia de Dios como una causa externa de la idea de perfección que nosotros mismos creamos en nuestra conciencia , muestra esta idea por tanto como innata, la cual es necesariamente existente, y más tarde fundamentara la existencia de un mundo exterior .
Descartes cuenta que la noche del 10 de noviembre de 1619 tuvo tres sueños sucesivos que interpretó como un mensaje del cielo (es decir, una aparición que este cree haber tenido de Dios) para consagrarse a su misión filosófica, una característica que es muy curiosa ya que es uno de los mayores exponentes del racionalismo y también como se observa en sus escritos un verdadero escéptico, es decir, una persona que necesita comprobar todo conocimiento. 

También encontramos referencias a la religión entre las máximas fundamentales que adoptó para seguir con la búsqueda de la verdad sin ningún peligro, donde figura en primer lugar la máxima de “conservar constantemente la religión en que por la gracia de Dios había sido instruido desde la infancia”

Descartes entra sobretodo en conflicto con la Iglesia cuando formula el argumento del genio maligno, en la que habla de la existencia de un ser, y no de un verdadero Dios, que hace que constantemente nos equivoquemos en todo absolutamente, incluso de las matemáticas que hasta ahora habían sido la única certeza absoluta. Pero Descartes más tarde demuestra la imposibilidad de la hipótesis del genio maligno con “El Método”.

Por tanto, podemos observar que aunque Descartes creció con una educación basada en la religión, la defiende, pero en cambio a la Iglesia Católica no la apoya del todo aunque es un tema en el que no quiere profundizar, ya que esto podía afectar en la libertad de su pensamiento, que era lo único que le hacía feliz. Más tarde el filósofo además intentó demostrar la existencia de un ser en lugar de Dios, dando a entender por tanto que no había un Dios verdadero.
.
 ANGELA RUIZ Y GLORIA VIECO